He visto cosas que no creerías…

Entrevista a Jesús Callejo.

Esta semana os presento una entrevista con una persona muy sabia, alguien de quien puedo decir que es maestro y a la vez gran amigo. Puede que le conozcáis si os gusta la historia y el misterio, pues Jesús es el director del podcast “La Escóbula de la Brújula” y colaborador en Ser Historia en la sección del “Cronovisor”, además de prolífico escritor. Pero la sabiduría de Jesús, originada por una curiosidad cuya actividad no cesa, le ha llevado también tras la senda de los avances tecnológicos para poder encontrar respuesta a esos enigmas. En ese sentido debemos mencionar también su colaboración en el podcast “Mindcraft”, donde se tratan esas temáticas. Y ya sin más dilación os dejo con la entrevista a Jesús Callejo.

Pedro Ortega: Has escrito un nuevo libro titulado He visto cosas que no creerías: El legado de una España mágica (La Esfera de los Libros). Allí tratas el concepto de astroarqueología, una nueva disciplina científica que arroja mucha luz sobre la importancia de las estrellas en el pasado de la humanidad, pues con ella podemos descubrir la orientación y alineación de construcciones, o el dibujo de los dioses de algunas civilizaciones en los astros. Coméntanos algunas evidencias que haya arrojado esta disciplina y qué se espera en este campo para el futuro.

Jesús Callejo: La verdad es que se trata de un campo de estudio interdisciplinario que se basa en el uso de evidencias escritas y no escritas para estudiar en profundidad la astronomía de otras culturas y eso nos da pistas sobre las orientaciones de algunos edificios religiosos. Aportan datos muy valiosos sobre esos sabios constructores de antiguas civilizaciones que sabían alinear hacia estrellas muy concretas sus templos, basados en su conocimiento del universo. Ciertas constelaciones como Las Pléyades, Orión, Virgo o la Osa Mayor han servido de referencias en dichas construcciones. En el conjunto prehistórico de Newgrange, durante el solsticio de invierno, los primeros rayos de sol inundan la cámara interior después de pasar por un pasaje de 19 metros de largo. En el Templo de Kukulcán, en Chichen Itzá, durante los equinoccios de primavera y otoño, la luz del sol golpea la pirámide de tal manera que una sombra en forma de serpiente surfea a lo largo de sus 91 escalones. En el Panteón de Agripa, en Roma, cuando la luz del sol entra por su óculo el 21 de abril —tradicional aniversario de la fundación de Roma— es redirigida a la entrada del monumento. Por no hablar de los “milagros de la luz equinoccial” que se producen cada año en San Juan de Ortega, Santa Marta de Tera o en la iglesia de Briviesca, por citar solamente tres ejemplos. Es decir, durante miles de años, la gente sabía “marcar” los solsticios y los equinoccios con rituales y celebraciones y sabía reflejar en el suelo lo que veían en el cielo.

Pedro Ortega y Jesús Callejo. © Sui Generis Madrid

PO: Otra de las herramientas de uso general que tiene un gran potencial para hacer grandes descubrimientos ha sido Google Earth ¿Qué luces ha arrojado hasta la fecha sobre la historia de las civilizaciones esta herramienta? ¿Qué otros hallazgos se esperan?

JC: Pues se están obteniendo datos más precisos sobre ubicaciones y orientaciones. Imágenes en alta resolución por satélite de Google han revelado 2.000 nuevos sitios con potencial arqueológico en Arabia Saudí en el año 2011. De todos los descubrimientos, más de mil corresponden a tumbas de piedra talladas con forma de lágrima. Si hablamos de la ermita de San Bartolomé en el Cañón del Río Lobos, gracias a los mapas de Google Earth hoy sabemos que el resultado de su equidistancia hacia los cabos más oriental y más occidental de la península ibérica es exacta. De San Bartolomé hasta el Cabo de Creus es de 532 kilómetros con 744 metros y la de San Bartolomé hasta el Cabo de Touriñan es de 532 kilómetros con 793 metros. No puede ser casual. En el libro del investigador Rodrigo González Castro (“La ruta de Melkart”), utilizando esta herramienta del Google Earth, al igual que la toponimia y la geografía sagrada, propone una teoría peculiar en la que intenta desvelar dónde concluiría realmente el Camino de Santiago o dónde estaban las famosas Columnas de Hércules o dónde estaría la ubicación exacta de la Atlántida que menciona Platón.

PO: En este sentido, y a una escala más baja, el uso de drones con aparatos Lidar ha permitido localizar enclaves cubiertos por la foresta. Se que se han hallado algunos enclaves íberos con esta tecnología en Castilla La Mancha. ¿Qué más nos ha descubierto esta combinación de herramientas?

JC: En los últimos años la tecnología Lidar ha supuesto una evolución y también una revolución para el estudio de los yacimientos arqueológicos. Ofrece posibilidades en el estudio de los lugares sin la necesidad de realizar labores de excavación, con la consiguiente preservación de los restos. Esta tecnología permite aplicar una metodología de prospección no invasiva y sistemática realizada desde gabinete y los primeros en utilizarlo fueron arqueólogos mesoamericanos en el 2009, con el descubrimiento de la ciudad maya de Caracol, en Belice. Sistemas de regadío, calzadas, campos de cultivo y hasta pirámides son algunas de las casi 61.500 estructuras mayas que se encontraron en 2018 bajo la vegetación de la selva al norte de Guatemala gracias a un rastreo hecho esta tecnología láser. Un ejemplo hispano sería el uso combinado de Lidar, fotografía térmica, georradar y un levantamiento tridimensional de algunas áreas, lo que ha permitido analizar el núcleo urbano visigodo de Recópolis, en Zorita de los Canes, dotado de un recinto amurallado de casi dos kilómetros de perímetro, siendo uno de los más extensos hasta ahora conocidos en la península ibérica.  

PO: La inteligencia artificial es un campo apasionante a la par que peligroso. Por ejemplo, en el terreno de las artes, se han realizado lienzos a partir de una inteligencia artificial extrayendo las características de un artista en concreto creando cuadros imposibles… ¿Crees que la evolución de la inteligencia artificial superará a la inteligencia humana? ¿Y crees que podrá reemplazar el arte?

JC: Las nuevas tecnologías, y la inteligencia artificial (IA) en particular, están cambiando de forma drástica la forma de percibir el mundo, así como la naturaleza de los procesos creativos. Los ordenadores desempeñan papeles muy significativos en la creación de música, arquitectura, bellas artes y ciencia. De hecho, el ordenador ya es un lienzo, un pincel o un instrumento musical. Y llegará un momento que la IA superará a la inteligencia humana en diversos campos del conocimiento, como pasa ya con el ajedrez. Es inevitable. Muchos siguen recurriendo al test de Turing para calcular el valor de los artefactos y supuestas obras de arte producidos por su software. Es decir, si un número determinado de personas no es capaz de determinar cuáles de las obras han sido generados por un ordenador y cuáles por un ser humano, entonces el software funciona. Y ahí está el peligro. Si no somos capaces de distinguir una obra artística hecha por humanos de una obra hecha por un robot, nos van a dar gato por liebre. Vamos hacia un metaverso apasionante pero también preocupante según el uso que le demos.

PO: Si hay un conjunto de edificios enigmático en los cinco continentes, ese es el complejo de las Pirámides de Giza. ¿Qué nuevas tecnologías se han empleado o se van a emplear? ¿Hay alguna evidencia tras el uso de estas técnicas?

JC: Se están creando modelos digitales en 3D de las pirámides utilizando escáneres láser y fotogrametría, una técnica que utiliza fotografías y vídeos captados desde distintos ángulos. Entre el año 2015 y 2017, el proyecto Scan Pyramids consiguió establecer la existencia de vacíos, no explorados, en la pirámide de Keops mediante el análisis de haces de muones. Los llamados telescopios muónicos pueden detectar la incidencia de los rayos cósmicos en las rocas, y de esta manera registrar huecos en la construcción de un edificio. En 2022 el equipo formado por físicos y arqueólogos, liderado por Alan Bross, consiguió permiso del gobierno egipcio para usar esta tecnología de rayos cósmicos de alta sensibilidad y escanear la Gran Pirámide de Guiza a la caza y captura de posibles pasadizos y cámaras secretas, que se saben que existen. 

PO: En un programa de Mindfacts comentaste una tecnología que te gustaría poseer: unas gafas de realidad aumentada para poder llegar a lugares arqueológicos y poder ver cómo eran en su origen: su estructura, sus colores, sus habitantes… ¿Crees que nos falta mucho para llegar a esto?

JC: Ya empieza a ser un hecho palpable. La realidad virtual fue la tecnología precursora para vivir experiencias culturales inmersivas en las visitas turísticas, mediante la reconstrucción por ordenador de lugares tal como eran en el pasado (por ejemplo, Pompeya), y sentirse dentro de ellos mediante su contemplación con gafas o visores especiales. La realidad aumentada es la nueva evolución tecnológica que está permitiendo extender la opción de visualizar sitios arqueológicos reales a través de un dispositivo tecnológico (generalmente mediante aplicaciones para teléfonos móviles) y con información gráfica añadida. Combina elementos físicos tangibles con elementos virtuales. Y ahora emerge una tercera variante: la llamada realidad mixta o híbrida, donde la combinación de la virtual y la aumentada permite interactuar con objetos, personas o personajes. Una pasada.

PO: Y por último, una pregunta que le hago a todos mis entrevistados sobre el metaverso ¿crees que podremos construir un espacio donde pudiéramos acudir, gracias a la realidad virtual a todos los enclaves del pasado? Una herramienta como Wikipedia en 3D y de acceso global y gratuito. ¿Qué nos hace falta para llegar a esto?

JC: Existen propuestas muy atractivas en las cuales se combina la recreación digital de las construcciones originales de un palacio o un mausoleo con la filmación de otras escenas como batallas de gladiadores, que ayudan al visitante a sumergirse en la recreación de escenarios de la antigüedad. Existen gafas inteligentes para visitar el teatro y el anfiteatro romano de Mérida y en él se pueden presenciar luchas de gladiadores o una representación de una obra de teatro y ver cómo era originalmente las construcciones romanas de lugares como Cambrils-La Llosa (Tarragona), Cartagena, Segóbriga o Tongóbriga (en Portugal). Dentro de las “infinitas” posibilidades de esta tecnología, se incluye la reconstrucción virtual de la historia de la Plaza Mayor de Madrid, desde el siglo XVII hasta hoy. El objetivo que se persigue es recrear con hiperrealismo cualquier escena (por ejemplo, un Auto de Fe de la Inquisición) y marcar distancias con la apariencia de un videojuego.

PO: ¿Te gustaría añadir alguna cosa más?

JC: A los que nos encanta la historia, la antropología, la arqueología o el arte en general, la ciencia actual y la tecnología más puntera nos está echando una mano pues la idea que se busca es pasar de escuchar a un guía turístico que te cuente una historia o una leyenda, a dar un paso adelante y poder visualizar el lugar a escala, contrastando cada elemento y transformándolo en lo que era en su origen, y eso nos va a sorprender y va a incrementar las ganas de ir para vivirlo en el presente. Solo por eso, las leyendas y las rutas turísticas adquirirán otra dimensión mucho más fascinante.

Muchas gracias por tu colaboración.

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